Sobre mí

Llevo doce años arreglando cosas que se construyeron en el orden equivocado.

Ayudo a empresas B2B a convertir su sitio web en un sistema que captura clientes y les da seguimiento automático.

Alexander González, arquitecto de sistemas, en Bogotá

Cuando alguien me llama, casi siempre ya le pagó a otro. A veces a dos. El trabajo no aguantó, y ahora está pagando por segunda vez para deshacerlo.

De ahí sale buena parte de mi trabajo, y preferiría que no. Si hoy todo proyecto que tomo empieza por un diagnóstico es porque me cansé de ser el que llega cuando el dinero ya se fue.

Casi todos mis trabajos empiezan igual. Alguien tiene un sitio web que no le trae clientes, una lista de contactos a la que nadie le hace seguimiento, y un montón de herramientas que paga y apenas usa.

Normalmente creen que necesitan una página nueva. Casi nunca es así.

Lo que necesitan es que alguien defina qué vende el negocio realmente, a quién y con qué margen, antes de que nadie abra una herramienta de diseño. Eso lo aprendí por la vía lenta, construyendo cosas para gente a la que nunca le habían hecho esas preguntas. El trabajo estaba bien. Los resultados no, porque empezamos en el lugar equivocado.

Por eso todo proyecto que tomo hoy empieza con un diagnóstico.

En qué he trabajado

Nueve años, cuatro sectores, un método.

Nueve de esos doce años han ido al contenido de dos blogs de cocina en el mercado hispano de Estados Unidos: búsqueda, arquitectura de contenido y una lista conjunta de más de 50.000 suscriptores. El año pasado corrí una auditoría que encontró 48 recetas señaladas por las directrices de contenido de salud de Google, y varias que eran técnicamente imposibles de cocinar por un error de traducción. En nueve años nadie había visto ninguna de las dos cosas.

Reconstruí un sistema de mensajería masiva de una entidad financiera que fallaba por condiciones de carrera y bucles de retroalimentación, y documenté la arquitectura de los canales de SMS y de WhatsApp.

Construí un blog de transporte en Estados Unidos operado por siete agentes de IA que se encargan de investigar, redactar y revisar. De cero a tráfico orgánico en siete meses. Lo hice para averiguar si Google penalizaba el contenido asistido por IA. No lo penaliza, si está bien hecho.

Tengo un máster en SEO y trabajo en español e inglés.

Trabajo desde el Eje Cafetero, con clientes en Latinoamérica y Estados Unidos.

Cómo trabajo

Tres cosas que me puedes exigir.

Te digo lo incómodo antes de cobrarte, no después. Si tu oferta es débil, una página mejor no lo arregla. Si una herramienta que pagas está de más, te lo digo aunque signifique facturar menos.

No vendo software. Me da igual qué plataforma usemos. A ti también debería. Lo que importa es si te llega gente calificada y si alguien les hace seguimiento.

No tienes que aprender nada. Durante años les entregué a mis clientes plataformas potentes y vacías, y los dejé a ellos con la tarea de descubrirlas. Casi todos abandonaron, y tenían razón. Ahora yo opero el sistema y tú recibes los resultados.

Empieza por el diagnóstico.

Una hora de llamada, unos días de análisis y un documento que te dice qué está frenando el negocio de verdad.

Hora de Bogotá (UTC−5).